jueves, 12 de marzo de 2009

¡Tiempo de mojarse!

Vía e-mail me llegó este video y como me tocó la fibra os lo pongo, porque tiene mucho que ver con mi forma de entender y pisar las baldosas amarillas..

En mi casa, por falta de tradición (entre otras), no se ha respetado el ayuno como se entiende normalmente y en alguna ocasión he intentado hacer ayuno adaptándolo a mis posibilidades, pero no funciona...

Quizá sea porque la propuesta del video me resulta "adaptable" a mi día a día, quizá porque no se encorseta en normas sino vivencias y motivaciones (fundamental para mí), pero opto por mojarme... aunque también haré por restringir el número de horas que dedico al ordenador más allá de trabajos y tareas ineludibles...

Termino con un pequeño empujón en esto del ayuno que encontré preparando para el grupo...

En realidad, ayunamos para crecer. Ayunamos para recordar que las cosas no son el fin, sino el medio. Ayunamos como una forma de mirar alrededor, y recordar que la realidad es mucho más amplia que nuestra propia situación. Ayunar no es “dejar de comer”. Es aceptar de manera consciente que mis deseos, mis necesidades, mis intereses, mis preocupaciones no son el centro del mundo. Que si hoy en día sabemos que el Universo no gira alrededor de la tierra, mucho menos gira alrededor de mí.

PD: ¡Virgi, gracias por el vídeo!

sábado, 7 de marzo de 2009

Otra de cine: Slumdog Millionaire

Y segunda entrada consecutiva de cine, pero la tengo reciente y mejor así…

Después de tres semanas concretando día y hora para ver la película, ¡por fin! Dejando la pata de palo en casa volvimos al cine… desde mucho antes de los Oscars había oído hablar de ella y ya había ganas.

Slumdog Millionaire (Danny Boyle, 2008) retrata la vida de Jamal, un chaval de Mumbai (India) que gana el concurso ¿Quiere ser millonario? frente a la incomprensión del presentador del programa (y la policía) que no entienden como “el chico del té” puede llegar tan lejos y sospechan que hace trampas o tiene un topo infiltrado. A través del interrogatorio policial se demuestra como el chaval sabe las respuestas porque están relacionadas con distintos aspectos de su vida.

Por clasificarla de alguna manera es como una versión del libro “La Ciudad de la Alegría” (D. Lapierre), por ambiente y deseos de los personajes, tratada como Ciudad de Dios (2002, Fernando Meirelles). No está mal como retrato social, pero no parece una película hecha con ese fin, al menos por la segunda mitad de la película que reduce el grado de dureza de la primera.

Buena (y dura) fotografía, buena integración musical, buen y creíble casting... este director sorprende con cada película (Trainspotting, Millones, La Playa, 28 días después) sin tener poco o nada que ver una con otra.

Con tantas expectativas creadas y tanto leído antes, no la disfruté como se merecía, pero ésta es de las que hay que ver y no te duele pagar por ello. Acabas con las emociones a flor de piel, ya sea por la historia de los niños, la vida en sí del personaje o la historia de amor. Y con los créditos finales, a lo Bollywood, muy bien integrados… sales con ritmillo en el cuerpo y sensación de satisfacción.

Todos (ellas y nosotros) embobados con la belleza de Latika de mayor, incluso con cicatriz, que exageración, ufff…

Ah, un dato-curiosidad-paradoja: los protagonistas, al menos los infantiles, no son actores profesionales y fueron seleccionados entre los niños de la calle de la India. Cuando les ofrecieron los pasajes de avión para ir a la entrega de los Oscars, los padres pidieron que si en lugar de ir a Los Ángeles, podrían cambiar los billetes por su valor, dado que son familias pobres y que ese dinero les solucionaría una buena papeleta. Finalmente, viajaron a cambio de un fondo económico para su educación. El gobierno indio les prometió además realojarlos en viviendas dignas, pero parece ser que todavía nada de nada, como recoge esta noticia.

lunes, 2 de marzo de 2009

Una de cine: Vals con Bashir

Tras la decepción ¿previsible? del sábado en el cine con Push, tiré de pata de palo para resarcirme, ahora que hay tiempo libre y mucho pendiente para ver...

La elegida fue Vals con Bashir (Ari Folman, 2008), una coprodución israelí, alemana y francesa a medio camino entre el documental y cine bélico pero en formato de cine de animación tipo Flash, una extraña combinación con efecto muy logrado. Poco había leído sobre ella, pero prometía... y cumplió con creces.

Apoyada en testimonios de personas que vivieron de cerca los acontecimientos y basada en la historia personal del director, la película comienza con un encuentro entre dos amigos en un bar y la pesadilla recurrente de uno de ellos. Con ello el protagonista descubre que tiene lagunas en su pasado, una parte de la historía que vivió, dura y que parece que nunca hubiera sucedido. Movido por esa inquietud, busca reencontrarse con las pocas personas que recuerda de aquella época, que le van descubriendo, a modo de flashback, que pasó realmente y que parte tomó él en ello.

Vals con Bashir es un acercamiento más al enfrentamiento entre israelíes y palestinos y el resto del mundo árabe, en concreto con la guerra del Líbano, en 1982.

Al margen de los acontecimientos históricos concretos, en los que no puedo entrar por desconocimiento o desinformación, la película plantea la crudeza de la guerra, de sus protagonistas y del desconocimiento que muchas veces hay sobre los motivos de tanta violencia y ensañamiento. También en cómo el ser humano (o su mente) busca estrategias para no recordar lo que supone un fuerte impacto y cómo el tiempo "parece borrar" los recuerdos non-gratos.

Un final con golpe de efecto intenso y duro, que te devuelve a la realidad y autenticidad de los hechos si en algún momento lo hubieras olvidado por pensar que es cine de animación y nada más. En realidad, como dato, primero fue rodada en video convencional y después convertida en animación.

Aunque se ha llevado muchos premios y reconocimientos internacionales, no consiguió el Oscar a mejor película extranjera a pesar de ser la favorita (y hacer méritos para llevárselo), una lástima...

Recomendable también visitar su página web original o en castellano, por acercamiento a la historia y cuestiones técnicas.


90 minutos muy recomendables... y para pensar después...

domingo, 1 de marzo de 2009

Tiempo de cambios...

En vez de dejar los propósitos de cambios para Año Nuevo yo los suelo dejar para los tiempos litúrgicos fuertes, no por ser más beatillo que nadie sino porque son tiempos que acompañan de verdad a dejarse llevar y cumplirlos.

Comienza la Cuaresma (bueno, ya han pasado unos días desde el miércoles de Ceniza... ¡que he vuelto a celebrar después de 7 años, los que hace que dejé el colegio!) que, como decían esta mañana, no es un tiempo de restricción, de oscuridad o amargura. Es más bien un tiempo de profundizar, escuchar, dudar... y re-comenzar con fuerza.

Dejar atrás el hombre viejo y dar paso al hombre nuevo en mi caso supondrá...

...olvidar prejuicios y post-juicios que no llevan a ninguna parte y dificultan más de lo debido el día a día...


...ser menos quisquilloso y más disponible, que creo que lo he ido perdiendo porque antes me resultaba más sencillo...


...disfrutar más de las circustancias y obsesionarse menos con las metas,
pasará lo que tenga que pasar...


...usar menos el yo en conversaciones y pensamientos...

sábado, 21 de febrero de 2009

Friki, ¿se nace o se hace? I: KUKUXUMUSU

Comienza una serie de entradas con aquellas debilidades o patologías, según se mire, que pueden llegar a caracterizarme. No me pertenecen en exclusividad, dado que muchas son compartidas, pero si es cierto que la agente las asocia facilmente a mi persona.

Entedemos FRIKI como aquella persona de apariencia o comportamiento fuera de lo habitual, interesada u obsesionada en un tema. Viene del inglés, freak, que se traduce como monstruo o rareza...

La primera entrada va dedicada a Kukuxumusu... no hay dudas, ¿no? Se puede decir que tengo casi de todo: camisetas de manga corta y manga larga (varias), bolígrafos, portaminas, pluma, estuche, cuadernos, portalápices, toalla, cantimplora, paraguas, taza de desayuno, agenda (en su tiempo), baraja de cartas, postales, llaveros... ¡hasta el blog se ha visto salpicado por ello!

El origen es bastante concreto y tiene una clara responsable: el día de mi Confirmación (allá por noviembre del año 2002) y Zoraida, mi madrina, puesto que ella fue la que me regaló la primera camiseta (la oveja abducida por un ovni) y que aún conservo.

Desde entonces, todo ha sido un suma y sigue... la mayor parte de las veces en forma de regalo, personas que saben que van a un valor seguro y que obviamente disfrutaré... ¡innegable! En el fondo ha sido la pescadilla que se muerde la cola: me regalan porque me gusta y me gusta porque me lo regalan... y es que, salvo la toalla, algún bolígrafo y la baraja de cartas, han sido amigos quienes han creado "este monstruo". En su defensa hay que decir que luego quien aprovechaba el papel de regalo para hacer monederos o personalizar las agendas era yo... upss...

VEREDICTO: en este caso... ¡me han hecho friki! Cierto es que consentido, pero...

PRINCIPALES PERJUDICADOS: mi madre, que detesta la marca y no le parece serio para "un chico de mi edad".

ANTÍDOTO: difícil solución le veo al "problema", posiblemente el tiempo, pero mucho tendrá que pasar...

martes, 17 de febrero de 2009

Pregúntale a Google

De vuelta por las baldosas amarillas, que había ganas aunque no ha pasado tanto tiempo como esperaba... aún queda un exámen, pero conviene cuanto antes empezar a hacer vida normal...

La última vez os dejé hablando de RECYCLER y cómo puede dar problemas el ordenador a nada que tengas que arreglar o instalar algo... y me quedé corto!

Estos días ante el ordenador, en plenos exámenes, han sido de lo más... desesperante es la palabra que mejor se ajusta a la realidad. Vamos por partes.

RECYCLER llegó un día al pendrive que uso para las cosas de la universidad, allí fue donde se "contagió". Él, muy discreto, no dió señales de vida hasta que toco imprimir un trabajo... y en reprogafía nos dijeron que no imprimían nada que tuviera virus (obvio, pero...). A todo esto, el pendrive de la universidad ya había infectado mi ordenador, este a mi pendrive de películas, este al ordenador de Juanki, este al de... Y todo ello sin que se inmutaran los antivirus, anti-spyware... un chasco. En realidad, tuve noticias de él porque algunas cosas no respondían igual, que si no... aquí seguiría (es adelantarse a los acontecimientos, pero sí, confirmo que lo eliminamos).

Luego vino el intentar eliminarlo, encontrar un antivirus que lo reconociera... yo no era capaz de sacar nada en claro, los exámenes estaban también ahí y no podía dedicarle todo el tiempo que demandaba. Juanki (uno de los daños colaterales) dió con un antivirus, lo instalamos, dió con el virus y lo eliminó (a costa de contínuos reinicios de ordenador). Luego pasaron por él el resto de pendrives, discos duros... un jaleo.

Todo pintaba bien, hasta que mi hermano se decidió a reparar el Office porque nos faltaba el editor de ecuaciones. En vez de reparar, se eliminó (y es "se eliminó" porque él hizo lo que tenía que hacer, fue el ordenador el que actuó por libre). No entendíamos nada, pero cada vez que lo intentaba instalar, decía que nos faltaba algo... Juanki, otra vez, nos pasó una nueva versión del Office, por si eso no podía solucionar algo, pero nada, el mismo problema. Así durante 4 días, durante los cuales otros tuvieron que hacer lo que yo tenía que hacer por faltarme el Word, Publisher...

Simultáneamente se sumaron los problemas con un programa de edición de video, que me absorbió mucho tiempo y que, llegado el momento de terminar el video, se negaba a convertir en el formato que tenía que ser...

El ordenador se quedó en la mesa, aunque pensaramos que su lugar era en la calle, después de saltar "inocentemente" desde la ventana...

Finalmente todo acabó el domingo por la tarde, después de preguntarle a Google directamente (opción sugerida por Juanki, de nuevo, tan perplejo como nosotros con esta situación). La solución fue sencilla: eliminar el antivirus instalado para RECYCLER. Se pasaba de potente y, además de ralentizar el ordenador, bloqueaba la mayor parte de las acciones que queríamos llevar a cabo.

Al menos, parece que los exámenes no se han visto muy perjudicados, a pesar del tiempo que hemos invertido (o mejor dicho, el tiempo que el ordenador nos ha absorbido).

Conclusiones:

- se confirma, es peor el remedio que la enfermedad.

- no uses asistente ni servicio técnico, con Juanki es suficiente.

- ante la duda, sea la que sea, preguntale a Google!!

martes, 3 de febrero de 2009

Baldosas en standby...

Pese a lo poco "ecológico" que pudiera resultar, y muy a pesar mío, estas baldosas van a estar durante un tiempo en standby, a la espera de tener tiempo para pisar baldosas...

Bastante difícil me está resultando centrarme y estudiar de contínuo como para intentar plasmar algunas de las entradas que me llevan tiempo rondando la cabeza... y eso que alguna ya la anuncié... pero no puede ser... o no debiera ser...

Será transitorio, pero los exámenes aprietan y yo no me doy por aludido...

Y para colmo, aparecen RECYCLER, virus que me tiene infectados todos los pendrives y la CPU, no causa daños (de momento), pero no se va ni con agua caliente... cuidadín con los sitios públicos (en mi caso escuela), que te infectan y no te enteras, incluso no lo reconocen ni los antivirus, pero ahí está, oculto en los archivos del sistema, reproduciéndose cada vez que lo eliminas... y ahí vamos, investigando como sacarlo... cuanta promiscuidad en tan mala época... con lo poco que me gusta perderme en tecnicismos informáticos...